La Vitamina C y La Salud De La Piel

¡Hola a todos y bienvenidos una vez más a nuestro blog!

Muchos de nosotros conocemos los beneficios de la vitamina C en nuestra salud en general, pero… ¿somos conscientes de la importancia que tiene en nuestra salud cutánea? En el artículo de hoy vamos a hablar sobre algunos aspectos en los que incide ésta vitamina.

La vitamina C es una vitamina hidrosoluble de vital importancia en nuestro organismo, ya que se necesita entre otras funciones para el crecimiento y desarrollo normal del ser humano. Nuestro organismo no es capaz de producirla por sí solo ni tampoco de almacenarla durante un período largo de tiempo, ya que tal y como indica su nombre, esta vitamina se disuelve en agua, por lo que no se puede acumular y sale de nuestro cuerpo a través de la orina. Es por esto que es importante aportar a nuestro cuerpo la cantidad necesaria de vitamina C de manera continuada y conocer cuáles son sus beneficios.

 ¿Qué nos aporta la Vitamina C?

 Además de presentar propiedades antioxidantes, esta vitamina participa en la síntesis de colágeno sustancia estructural del tejido de la piel y de las articulaciones. También es importante para el fortalecimiento de las paredes venosas y el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, y las encías. Encontramos buenas fuentes de vitamina C en frutas ácidas como el limón, la naranja, el pomelo y el kiwi, y en las verduras.

 Además, es importante para:

  • La formación de una proteína importante que se utiliza para crear la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos.
  • Curar heridas y formar tejido cicatricial.
  • Reparar y mantener las estructuras cartilaginosas, huesos y dientes.
  • Los antioxidantes ayudan a reducir el daño corporal causado por los químicos y contaminantes tóxicos como el humo del los cigarros, entre otros.

 Hablemos de la piel…

 El poder antioxidante de la vitamina C es uno de los aspectos que más se relacionan con la importancia para nuestra piel, ya que es uno de los órganos más expuestos a los agentes oxidativos de la atmósfera, y el primero en sufrir los efectos negativos del estrés.

 Además, esta vitamina actúa como:

  1. Regeneradora del cutis, ya que estimula la producción de colágeno y hace que la elasticidad de nuestra piel mejore considerablemente.
  2. Hidratante: también relacionado con la producción de colágeno y la firmeza del tejido cutáneo, garantizando así una mejor hidratación de las células más superficiales.
  3. Esclarecedora: el poder antioxidante atenúa las imperfecciones aclarando las manchas y previniendo los signos de la edad.

Como veis, la vitamina C es una vitamina que no podemos olvidar añadir a nuestra dieta. Además, cada vez existen más cremas y tónicos formulados a partir de esta vitamina para aportar de manera local a nuestra piel los numerosos beneficios comentados anteriormente.