¿Qué Hacer Cuando No Puedes Dormir?

El sueño es un estado fisiológico, necesario, recurrente y reversible donde se produce una disminución de la capacidad de respuesta a estímulos ambientales. La duración media es de 7 a 9 horas pero existe una gran variabilidad: hay personas que solo necesitan 4 horas y hay otros que precisan más de 10 horas. El tiempo ideal es aquel que nos permite realizar las actividades diarias con normalidad. Cuando falla, se alteran muchas funciones psicológicas y fisiológicas del organismo. 

Los trastornos del sueño son un problema frecuente en nuestra sociedad y un motivo de consulta común durante todo el año. El más habitual es el insomnio, que se define como la incapacidad de iniciar el sueño o de mantener un sueño reparador, y lo sufren alrededor de un 30% de la población. Es un problema que hay que darle importancia ya que las alteraciones del sueño crónicas pueden deteriorar el estado de ánimo, la energía, el rendimiento y la calidad de vida de las personas. 

El insomnio es más frecuente en mujeres, en personas que sufren dolencias psiquiátricas o acontecimientos vitales estresantes y en determinadas dolencias (cardiovasculares, respiratorias, neurológicas, etc.). Hay que tener en cuenta que cuando una persona envejece se producen cambios en la estructura y el patrón del sueño que son normales, se tiende a dormir menos y con menos profundidad, y por tanto, no se tiene que confundir con un trastorno del sueño.

 

Aquí te dejamos con algunos consejos para mantener a raya el insomnio:

  • Mantener un horario de sueño regular, intentar ir a dormir y levantarse a la misma hora cada día.
  • No estirarse en la cama ni intentar dormir si no se tiene sueño. Evitar hacer otras actividades (estudiar, mirar la televisión, etc.) en la cama.
  • No dormir durante el día y evitar las siestas.
  • Hacer ejercicio físico durante el día, evitando practicar deporte durante las 4 horas previas a ir a dormir.
  • Hacer una cena ligera. Evitar comidas de gran cantidad a la hora de ir a dormir pero tampoco te quedes con hambre.
  • Evitar estimulantes (café, té, nicotina, etc.) las últimas 6 horas del día.
  • Evitar el alcohol las horas previas a ir a dormir, dado que puede ayudar a coger el sueño pero favorece las pesadillas y su fragmentación.
  • Disfrutar de un ambiente agradable y confortable es imprescindible para descansar bien, con una temperatura y humedad adecuadas, sin ruidos intensos ni olores desagradables.
  • Realizar alguna actividad relajante antes de ir a dormir (escuchar música, leer, etc.).
  • Dormir con ropa cómoda.
  • Tomar determinados tratamientos farmacológicos por la mañana (por ejemplo, los diuréticos) para evitar levantarse por la noche. 


Se recomienda tratar el insomnio con fármacos si este es muy importante y si afecta al rendimiento y a la calidad de vida de la persona.

Los fármacos para tratar el insomnio tienen efectos secundarios que se tienen que tener en cuenta a la hora de iniciar un tratamiento, valorando riesgos y beneficios e individualizando cada caso. Recuerda que bajo ninguna circunstancia debes automedicarte por los riesgos que puede comportar.