¿Qué Hay De Cierto Sobre El Uso De Las Vacunas?

En el post de hoy trataremos un tema de actualidad que está trayendo muchos dolores de cabeza tanto a los padres y madres de familia como a los profesionales sanitarios de toda España. Seguro que os ha llegado algún mensaje al teléfono o en la salida de la escuela habéis oído a hablar de las alarmantes consecuencias que pueden tener las vacunas, pero... ¿qué hay de verdad en todo esto?

 

¡Desde Farmacia Marina Carrasco os lo explicamos!

 

La importancia de las vacunas

Las vacunas podrían definirse como la medida de prevención que más beneficios ha aportado a la humanidad. Muchas enfermedades que antes eran unas de las mayores preocupaciones debido a su alto índice de mortalidad ahora están erradicadas o controladas en todo el mundo gracias a la vacunación: es el caso de la viruela (erradicada), la hepatitis B, el tétanos o la difteria, que se encuentran controladas. 

Ningún otro medicamento ha salvado tantas vidas como las vacunas, por lo cual no vacunarse o negar la vacunación a los hijos no sólo tiene que considerarse como un acto irresponsable de cara a su propia salud, sino frente al conjunto de la sociedad, puesto que puede suponer el retorno de enfermedades ya olvidadas en muchos países.

 

¿Qué riesgos tiene la vacunación?

Siempre tenemos que tener presente que los riesgos de la vacunación siempre serán inferiores a sus beneficios y que no es mejor sufrir la enfermedad que recibir la vacuna; con la vacunación, adquirimos protección inmunológica ahorrándonos la enfermedad. Las vacunas son medicamentos muy eficaces.

 

Todas las vacunas que se administran en la actualidad han demostrado claramente su eficacia y seguridad.

 

Sin embargo, es importante tener en cuenta diferentes cuestiones de cara a minimizar el riesgo (por otro lado muy bajo) de efectos secundarios. Estas precauciones tienen que tenerse en cuenta y considerarlas en la valoración del profesional previo a cualquier vacunación.

 

En algunas ocasiones pueden aparecer algunas reacciones adversas, como se han presentado reacciones alérgicas fuertes a alguno de los componentes de las vacunas. Cómo ocurre con todos los medicamentos, tenemos que tener presente que existe un riesgo muy pequeño que ocurra algún problema grave, pero este riesgo es siempre muy menor que el derivado de contraer la enfermedad.

 

Cómo sucede con cualquier medicamento, las vacunas no están exentas de eventuales efectos adversos, aunque esta posibilidad es muy reducida. El beneficio es en todos los casos muy mayores que el riesgo, por este motivo las vacunas incluidas en el calendario de vacunación lo están por recomendación de las autoridades sanitarias internacionales al haber demostrado su eficacia y los beneficios que aportan.

 

Así que ya sabéis, amigos y amigas, ¡tenemos que tener cuidado con las informaciones de origen dudoso y hacer caso siempre del consejo sanitario y farmacéutico!